Ya tenemos en nuestras manos el tan ansiado título de Bethesda, la quinta iteración de la saga Elder Scroll, y ya hemos comenzado a jugarlo. Dentro de poco os ofreceremos un análisis detallado, pero tras haber probado el comienzo del juego os ofrecemos nuestras primeras impresiones.

 

Salta a la vista que lo primero que impacta del juego nada más empezar es su estética, su calidad gráfica y unos entornos preciosistas con una ambientación muy bien cuidada.

A poco que comenzamos a jugar nos empezamos a topar con escenarios enormes, que nos hacen olvidarnos de la trama principal, para investigar por inhóspitos parajes.

En cuanto a sonido FX, se mantiene a un buen nivel, y dota al juego de una gran inmersividad.

La mecánica del juego sigue su estilo habitual en la saga, es suave y dinámica, y toma las bases de sus predecesores más inmediatos: Morrowind y Oblivion.

Como aspecto curioso, la IA del juego ha sufrido mejoras respecto a sus predecesores, aunque, por supuesto, no hay mejor forma de atestiguar esto que echándose unas risas mientras se pone a prueba. Los resultados han sido, cuanto menos, curiosos, pero no se puede negar que el rendimiento obtenido de la labor de programar una inteligencia artificial como la de este título han sido gratamente satisfactorios.

Por el momento no vamos a desvelar muchos más detalles sobre los aspectos técnicos ni la trama del juego, pero no os preocupéis, dentro de poco publicaremos un análisis completo sobre este título. Hasta entonces, seguid atentos a todas las noticias en Gamespasion.